Guapa, de intensa mirada, pasional, bronceada y con mucha clase y estilo. Así soy yo. Me gusta degustar la vida poco a poco pero sin dejar de ella nada sin probar. Eso me convierte en la compañía perfecta cuando lo que se desea es aventurarse por los caminos más gratificantes de la vida, ésos que conducen a nuevos horizontes. Quienes han recorrido esos caminos nunca me olvida ni olvida mi nombre, Camila, y lo convierten en sinónimo de paraíso.